sábado, 27 de mayo de 2017

Novedad: River of Teeth, de Sarah Gailey

La nueva novela corta de Tor.com es River of Teeth, que supone el debut de Sarah Gailey con una ucronía en la que el gobierno de Estados Unidos decide importar hipopótamos para criarlos en Louisiana. 

Esta es la sinopsis del libro:
Sarah Gailey's wildfire debut River of Teeth is a rollicking alternate history adventure that Charlie Jane Anders calls "preposterously fun." 
In the early 20th Century, the United States government concocted a plan to import hippopotamuses into the marshlands of Louisiana to be bred and slaughtered as an alternative meat source. This is true. 
Other true things about hippos: they are savage, they are fast, and their jaws can snap a man in two. 
This was a terrible plan. 
Contained within this volume is an 1890s America that might have been: a bayou overrun by feral hippos and mercenary hippo wranglers from around the globe. It is the story of Winslow Houndstooth and his crew. It is the story of their fortunes. It is the story of his revenge.

viernes, 26 de mayo de 2017

Miquel Codony reseña Arañas de Marte, de Guillem López

Miquel Codony ha tenido la amabilidad de cedernos la publicación de su reseña de Arañas de Marte, de Guillem López, que apareció la semana pasada en el podcast de NeoNostromo. ¡Espero que os guste! 

Banda sonora de la reseña: Miquel sugiere leer esta reseña escuchando Ziggy Stardust, de David Bowie (Spotify, YouTube)

Es difícil hablar de esta novela sin revelar demasiado. Creo que buena parte del placer de su lectura surge de ir descubriendo con qué tipo de bicho nos estamos enfrentando. (Sí, sí, nerds agazapados, sé perfectamente que las arañas no son insectos… Pero ya me entendéis). De momento diré que es una de las novelas, de género o no, más interesantes y sorprendentes que he leído este año, algo que no es tan raro siendo Guillem López su autor. Interesante, sorprendente… pero no fácil: vaya por delante que Arañas de Marte es una lectura desafiante y que le va a exigir al lector que no se precipite y esté dispuesto a aceptar que hay diversas interpretaciones posibles, según el nivel de lectura, más o menos literal, más o menos alegórico, que estemos dispuestos a realizar. No parece del todo inapropiado para un libro que pretende, y cito “conducir al lector (…) a través de los procesos cuánticos (del) cerebro y (de las) percepciones alteradas”. 

Tampoco sorprenderá a nadie, dado que es Valdemar la editorial que la publica, que una de las principales emociones que esta lectura va a suscitar sea la inquietud, la angustia, y en no pocas ocasiones, el terror. ¿Arañas de Marte es una novela de terror, pues? Allá cada uno con sus etiquetas y sus preconcepciones, claro… Según las mías, si tuviera que describir este texto con pocas palabras diría que se trata de “ciencia ficción psicológica”. A ver si consigo reflejar el porqué a lo largo de la reseña.

La novela empieza presentándonos a Arnau y a Hanne, una pareja que unos meses antes habían perdido a su hijo Joan, de ocho años, por culpa de un cáncer. La herida sangrante, el agujero negro que supone una pérdida de este tipo para cualquier persona es el centro de gravedad alrededor del que gira la historia, que teje el desmoronamiento de la vida de Arnau y, sobre todo, de Hanne debido a este acontecimiento terrible. Es un texto que busca (y consigue) ser desgarrador, hiperdramático, hacer pupa en definitiva, y sospecho que aquellos de vosotros que hayáis experimentado la paternidad tendréis una experiencia lectora más dolorosa que los demás. La gracia del planteamiento de la novela, para mí, y partiendo de la base de que Guillem López tiene gusto e intuición para juntar unas palabras con otras, surge de unos elementos muy concretos. A ver si os convenzo:

Por un lado, la historia se desarrolla de forma no lineal, pero no solo en el sentido temporal de la trama sino también en el terreno de las, digamos, posibilidades. Es decir, la historia no solo nos lleva hacia delante y hacia atrás, sino también hacia los lados, explorando diferentes ramas posibles de la historia. A veces lo indica de formas extraordinariamente sutiles. Otras, sin embargo, con una brusquedad tal que sorprende, y admira, que la historia no se rompa… y el caso es que en lugar de romperse, si me permitís que me ponga un poco místico… lo que hace es vibrar y resonar haciendo que el lector reconsidere lo leído y que el horizonte de la historia se expanda. 

Por otro lado, la elección de un punto de vista es más sutil y compleja, por parte de Guillem, de lo que puede parecer en un primer momento. Sospecho que, enfrentado a este texto, la mayoría de escritores hubieran optado o bien por una narración en primera persona claramente decantada por Hanne o bien por una narración en tercera persona con estilo indirecto muy focalizado también en Hanne. Guillem hace algo distinto, y opta por un narrador más o menos omnisciente que salta de una situación a otra y un personaje a otro, dejando que la historia respire y manteniendo un grado de ambigüedad que le sienta bien a la progresiva desintegración de la percepción del que, para mí, es el personaje principal. El efecto combinado de la estructura del libro y de la voz de la narración da una sensación de equilibrio entre control del autor y caos e incertidumbre que, para mí, es uno de los mayores logros del libro.

Y luego está la imaginación de Guillem, claro, algo que ya debéis de conocer si habéis leído su espectacular Challenger o la más contenida, pero igualmente impactante, La polilla en la casa del humo. En este caso os encontraréis con invasores de la quinta dimensión, agujeros negros apocalípticos, fantasmas, universos paralelos… y quién sabe cuántas cosas más escondidas entre las líneas del texto, en una novela extraordinariamente dickiana y enormemente personal. 

Le pongo 4,5 estrellas de 5 posibles, y recomiendo salir corriendo a por ella. Disculpen ustedes el entusiasmo.

jueves, 25 de mayo de 2017

Novedad en Nova: La quinta estación, de N.K. Jemisin

Ayer Nova puso a la venta La quinta estación, la novela de N.K. Jemisin ganadora del Premio Hugo 2016. El libro tiene 448 páginas, un precio de venta de 20€ en edición impresa y de 7,99€ en versión digital y ha sido traducido por David Tejera. Es una obra que recomiendo especialmente (podéis leer la reseña que escribí de la versión en inglés). 

Esta es la sinopsis de la novela:
PREMIO HUGO 2016 A LA MEJOR NOVELA 
TODA ERA TIENE QUE LLEGAR A SU FIN 
Ha dado comienzo una estación de desenlaces. 
Empieza con una gran grieta roja que recorre las entrañas del único continente del planeta, una grieta que escupe una ceniza que oculta la luz del sol. 
Empieza con la muerte, con un hijo asesinado y una hija perdida. 
Empieza con una traición, con heridas latentes que comienzan a supurar. 
El lugar es la Quietud, un continente acostumbrado a la catástrofe en el que la energía de la tierra se utiliza como arma. Y en el que no hay lugar para la misericordia.

miércoles, 24 de mayo de 2017

Pablo Bueno reseña El señor de la noche, de Tanith Lee

Cuando se cumplen dos años del fallecimiento de Tanith Lee, Pablo Bueno recuerda y conmemora la obra de esta autora reseñando uno de sus libros emblemáticos: El señor de la noche. ¡Espero que os guste!

Banda sonora de la reseña: Pablo sugiere leer esta reseña escuchando Anvil of Crom, compuesta por Basil Poledouris para la banda sonora de Conan el bárbaro (YouTube, Spotify)

Hace hoy un par de años fallecía la autora británica Tanith Lee. Debo confesar que en esos momentos no sabía nada de ella (aunque su nombre me recordara con fuerza una serie de libros de esa franquicia súper ventas donde “En el despiadado universo del lejano futuro solo hay guerra”). Bromas aparte, recuerdo que me sorprendió la cantidad de gente que se hacía eco de su fallecimiento. No solo amigos de habla inglesa, sino otros que viven mucho más cerca de mí. Pero es que la autora había tenido una gran importancia en torno a los años ochenta y noventa, principalmente, por lo que decidí leer algo suyo.

Entre su palmarés, tema siempre delicado y subjetivo, hay un premio que, a mi juicio, tiene una importancia especial en los tiempos y el contexto en que nos movemos: fue la primera mujer que ganó el British Fantasy Award. Pero, por si eso fuera poco, solo asomarse a la enorme lista de sus obras publicadas da vértigo. Y eso, teniendo en cuenta que un tipo de dislexia le impidió aprender a leer hasta los ocho años, resulta sorprendente. Aunque algo pudo tener que ver el hecho de que, para recuperar el tiempo perdido, comenzó a escribir a los nueve. Ahí es nada. Sea como fuere, antes de los treinta consiguió mantenerse exclusivamente de su actividad literaria y abandonar otros trabajos “estúpidos y mata-almas”, en sus propias palabras.

El señor de la noche, por ir centrando esta reseña, está formado por una serie de relatos. No se trata tanto de una historia completa contada por distintos personajes, sino de una serie de vistazos que van ramificándose, conduciendo nuestra atención en distintas direcciones, puesto que uno coge el testigo del anterior, pero toma su propio camino. El mismo concepto del tiempo, aunque avance hacia adelante, pierde casi su sentido, puesto que el mundo que Tanith nos propone permanece casi inmutable por mucho que pasen los años y se sucedan los distintos reinos. En esencia, el mundo es, sin más, y no parece avanzar ni en un sentido ni en otro.

Me resulta curioso que, en algunos casos, se menciona a Las mil y una noches para tratar de describir esta obra, pero, desde mi humilde punto de vista, encuentro más ecos de este derroche de magia y fantasía en los relatos de Howard. Bien es cierto que el discurso no está centrado en un bárbaro y que, de hecho, va cambiando de personaje principal en cada relato, como decíamos, pero el ambiente y ese dispendio sin freno de fantasía me recuerda en parte a esa era Hiboria. 

El estilo de Tanith Lee entra a menudo en una cuidada prosa poética llena de imágenes, de descripciones riquísimas y fantásticas que lo mismo se encargan de un ser de pesadilla que de las más creativas torturas o las costumbres de tal o cual región. El ritmo es pausado, que no lento, e invita a dejar volar la imaginación hasta perderse en los paisajes que la autora dibuja para nosotros. Y, a fe de Crom, que consigue que a menudo los veamos claramente. 

También me llama la atención que el erotismo que describe, a veces se descuelga por riscos más bien controvertidos para lo que debieron ser las costumbres de ciertas épocas y países. En sus páginas encontramos con naturalidad desde cuestiones homosexuales hasta la zoofilia que, por otra parte, tampoco es nada nuevo si atendemos a la mitología clásica que más ha influido en la cultura europea. De hecho, la propia novela tiene un aire mitológico, teñido también de la perversidad propia de los orígenes más oscuros de los cuentos clásicos.

Y es que ese El Señor de la Noche al que se refiere el título, Azhrarn, no es otro que el príncipe o el rey de los demonios, que viven en una suerte de elegante y refinado submundo. Es esta la figura que actúa como catalizador de muchos de los relatos y que constituye el único elemento presente en todos ellos. Por cierto que, para quien quiera todavía más, este no es sino el primer número del Ciclo de la Tierra Plana, que cuenta en total con cinco volúmenes repletos de fantasía.

Y, de nuevo, repito la misma palabra, fantasía, un poco a mi pesar, para contaros algo extraño que me sucedió leyendo este libro: si en el fantasiómetro que aplico a las novelas de género Abercrombie, por ejemplo, está cerca del mínimo, Tanith se sitúa casi en el máximo. Creo que fue esto lo que hizo que, cuando ya llevaba casi tres cuartos del libro, lo tuviera que dejar. La lectura me estaba gustando, quería saber qué iba a pasar con Azhrarn y no tenía más que elogios para la manera de escribir de la autora, pero me sentía empachado. Puede que algo tenga que ver también el hecho de que, entre relato y relato, no haya tensión, que el tiempo parezca congelado, como decía al principio. El caso es que, por usar un símil culinario uno puede llegar a hartarse hasta del mejor chocolate tras una comida copiosa (sí, aunque parezca mentira). O quizá no, porque tengo que reconocer que, pese a este efecto Muerte por Chocolate, cuando lo retomé, las páginas comenzaron a volar como al principio. De hecho, el final me ha parecido tan elegante como redondo para el libro del que estamos hablando.

Como conclusión, creo que Tanith Lee es una autora que se ganó a pulso el cariño de sus lectores. Encontró su propia voz y creó obras con una identidad propia escribiendo, además, lo que quería en cada momento: fantasía, historias infantiles, novelas eróticas de temática homosexual, novelas, relatos cortos… Así que, por mi parte, y en palabras de otro escritor británico también recientemente fallecido, el enorme Terry Pratchett: “Do you not know that a man is not dead while his name is still spoken?”. Pues que así sea. Larga vida a Tanith Lee y a su obra.

martes, 23 de mayo de 2017

Novedad en Sportula: Torres de Babel, de Ian Whates

Ayer Sportula puso a la venta Torres de Babel, una colección de relatos de Ian Whates. El libro tiene 276 páginas y un precio de venta de 14€ en edición impresa y de 3,49€ en versión digital (sin DRM). 

Esta es su sinopsis:
Prólogo de Ian Watson

Traducción de Rodolfo Martínez 
Un perfume maravilloso que preludia la muerte; una bloguera decidida a lo que haga falta con tal de no perder visitas; un barrio marginal dominado por las bandas en el que, pese a todo, quizá haya un atisbo de esperanza; un peculiar primer contacto con una especie alienígena; una tienda que no parece de este mundo; una simple llave; un artista obsesionado con los tiburones... 
En estos diecinueve relatos Ian Whates dibuja con mano firme, precisa y veloz diferentes paisajes a cual más sorprendente. Paisajes que quizá no sean de este mundo, pero que en cierto modo lo reflejan y lo desentrañan. 
Torres de Babel es la carta de presentación en el mercado español de uno de los más sólidos autores de la ciencia ficción británica actual. En sus páginas el lector encontrará un narrador perspicaz y penetrante capaz de abordar con soltura y solvencia cualquier historia.

lunes, 22 de mayo de 2017

Borne, de Jeff VanderMeer: fantasía existencialista, una reseña de Cristina Jurado

En Sense of Wonder tenemos los mejores colaboradores. Y buena prueba de ello es la reseña del siempre interesante Jeff VanderMeer que hoy nos trae la ilustre Cristina Jurado. ¡Espero que os guste!

Banda sonora de la reseña: Cristina sugiere leer esta reseña escuchando Upside Down, de Borne (YouTube).

Me debato, tengo que confesarlo. Me debato ante Borne de Jeff VanderMeer, que he leído gracias a la amabilidad de Elías Combarro (gracias, Elías). Digo que me debato porque hace una hora que he terminado de leerlo y aún no sé si me ha gustado o si me ha decepcionado. 

Borne es la obra más reciente del escritor afincado en Tallahassee (Florida), conocido por la trilogía de The Southern Reach, cuya primera entrega ha sido adaptada al cine y llegará pronto a las pantallas. Algunos defienden que Borne se inscribe en el subgénero de Cli-Fi, Climate Change Fiction, como ya lo hacía la trilogía a la que me referido. Yo no veo este punto sino de una manera muy tangencial, en tanto que se trata de una historia post-apocalíptica y, como en muchas de estas historias, la naturaleza revierte a un estado en el que cambia su relación con el ser humano: este ya no está en posición de ejercer control sobre la naturaleza, sino que se halla a su merced. 

En la novela se cuenta la historia de Rachel, una superviviente que subsiste como puede en una ciudad devastada por las invenciones de La Compañía, una empresa de biotecnología. Rachel vive con su socio y pareja, Witt, un antiguo trabajador de La Compañía y vendedor de la biodroga que él mismo fabrica. La ciudad sin nombre en la que estos personajes viven es arrasada diariamente por un oso gigante y volador llamado Mord, una creación desmadrada de la propia Compañía. La rutina de supervivencia de Rachel y Witt, ocultándose de Mord y sus secuaces, se ve alterada cuando ella descubre a un ser polimórfico que bautiza como “Borne” y que decide adoptar.

Este debería ser el momento en el que me extiendo en analizar el escenario post-apocalíptico trazado por VanderMeer, si incluye algún tipo de novum, etc, pero no voy a hacerlo. Porque estos aspectos de la historia son los que menos me interesan. Lo verdaderamente atractivo es la relación entre los personajes y, sobre todo, la relación de Rachel con el mundo. 

“But beneath that weight lay us, lay the stalwart roof of the Balcony Cliffs and the cross-section of body that served as our home—the lines that connected a woman named Rachel to a man named Wick. There was a secret shape to it all that lived inside us, a map that slowly circled within our minds like a personal cosmology.

En mi opinión, Borne es una historia sobre los efectos devastadores de la soledad, porque, aunque la supervivencia física (el comer, beber y disponer de un techo para guarecerse de criaturas hostiles) parezca ser muy importante, en realidad no deja de tener una relevancia secundaria. La protagonista se pasa toda la historia luchando contra una soledad que permea las ruinas de la ciudad sin nombre. Por eso adopta a Borne, un ser que ni siquiera parece ser otra cosa que un organismo vegetal, y lo trata como una especie de mascota en la que proyectar su instinto de protección y de empatía hacia otros seres vivos. Y no, no voy a utilizar el concepto de instinto maternal, porque no creo en él. 

Esto me lleva a una conclusión a la que he llegado después de considerar el asunto durante un tiempo: la literatura new weird de la que VanderMeer es uno de los más claros exponentes es, fundamentalmente, fantasía existencialista. Los escenarios fantásticos, los personajes extraños y las situaciones insólitas permiten retuercen los límites de lo verosímil para abordar los conflictos humanos más profundos. Porque la soledad no es el único tema que se trata. También se habla de lo que significa ser “humano”, de las alteraciones en la  percepción de la realidad, de las realidades alternativas y su relación entre sí…

“Rachel, Rachel—what am I?” The strobe of colors felt like a smile or a flash of relief.“That’s a tough one, Borne. I don’t know what you are.”“Am I a squirrel?”“I don’t think so.”“Am I a fish?”“Definitely not!”“Am I a … fox?! Secretly raised as a common animal. But really a royal fox. Most royal of foxes. First among fox-kind.”I shook my head. “No, not a fox.” […]“Then … am I a … Borne?”“Yes,” I said. “You are a … Borne!”“Oh, good,” Borne said, “because that’s the name you gave me.” I couldn’t tell if he was being sarcastic or not.“And I’m a Rachel.”“No, you’re not. You’re a human being.”

VanderMeer se vale de una estructura a modo de diario en el que la historia se desarrolla de la mano o, mejor dicho, en la voz de Rachel. Abundan los flashbacks y las digresiones, para dar a la narración una apariencia de algo contado al vuelo. Una de las partes más claramente filosóficas son los diálogos (entre Rachel y Borne sobre todo), conversaciones que versan siempre sobre cosas cotidianas pero que escoden una temática mucho más profunda. Es una estructura interesante aunque sospecho que podrían haberse cambiado algunos episodios de lugar sin que la narración perdiera fuerza. 

Y es que durante toda la obra me ha dado la sensación de que Rachel se habla a sí misma, incluso cuando dialoga con Witt o Borne. Eso me lleva a otra teoría que se ha ido fortaleciendo al mismo tiempo que leía las obras de VanderMeer: este autor despliega en sus obras un trasunto de sí mismo o de alguno de los aspectos de su personalidad y lo analiza en un diálogo consigo mismo. En Borne, por lo tanto, no es Rachel quien se cuestiona su situación, sino VanderMeer y es el escritor el que se vale de esta historia para auto-psicoanalizarse.  Esta teoría también podría aplicarse a otros autores , dentro y fuera del género, y no pretende sino reflejar un sentimiento personal de esta reseñadora con respecto a la obra de este autor. 

Una de las cosas que más me han llamado la atención es la propia ciudad sin nombre, completamente arrasada, ruinosa, repleta de aguas tóxicas y seres mutantes. Casi podríamos decir que es un personaje en sí mismo y, de alguna manera, encarna perfectamente esa idea de que la humanidad ha pasado del Antropoceno -en el que el hombre altera su entorno-, al Capitolceno, -en el que el capital gana protagonismo y dirige la Historia-, y que nos adentramos en el Cthulhuceno –en el que las catástrofes toman las riendas de la Historia y determina nuestra relación con el entorno-.  En este sentido sí puedo apreciar que la obra de VanderMeer se dirige en esta dirección en su conjunto, desde la trilogía de Ambergris hasta la de The Southern Reach, e ilustra el paso de la humanidad de una fase a otra.  

El que busque ciencia ficción va a encontrar más bien fantasía (hay incluso una Maga), y el que quiera escapismo va a descubrir que los temas existencialistas y filosóficos están muy presentes. Esto no quiere decir que VanderMeer no resulte entretenido y que su buen hacer –su prosa es muy eficaz, capaz de describir con claridad y belleza los escenarios más asolados y los personajes más devastados- no resulte atractiva. Lo que quiero decir es que no me atrevería a recomendar este libro a nadie y, de la misma manera, hay algo fascinante en esta historia que estoy segura de que puede seducir a muchos. Quizás tan solo haya que darle una oportunidad.

“A glittering reef of stars, spread out phosphorescent, and each one might have life on it, planets revolving around them. There might even be people like us, looking up at the night sky.”

domingo, 21 de mayo de 2017

Ganadores de los Premios Nebula 2016

Anoche se anunciaron los ganadores de los Premios Nebula 2016. Podéis verlos a continuación, en negrita, junto con el resto de nominados:


Novela


  • All the Birds in the Sky, Charlie Jane Anders (Tor; Titan)
  • Borderline, Mishell Baker (Saga)
  • The Obelisk Gate, N.K. Jemisin (Orbit US; Orbit UK)
  • Ninefox Gambit, Yoon Ha Lee (Solaris US; Solaris UK)
  • Everfair, Nisi Shawl (Tor)


Novela corta


  • Runtime, S.B. Divya (Tor.com Publishing)
  • The Dream-Quest of Vellitt Boe, Kij Johnson (Tor.com Publishing)
  • The Ballad of Black Tom, Victor LaValle (Tor.com Publishing)
  • Every Heart a Doorway, Seanan McGuire (Tor.com Publishing)
  • ‘‘The Liar’’, John P. Murphy (F&SF 3-4/16)
  • A Taste of Honey, Kai Ashante Wilson (Tor.com Publishing)


Relato
   
  • ‘‘The Long Fall Up’’, William Ledbetter (F&SF 5-6/16)
  • ‘‘Sooner or Later Everything Falls Into the Sea’’, Sarah Pinsker (Lightspeed 2/16)
  • ‘‘Red in Tooth and Cog’’, Cat Rambo (F&SF 3-4/16)
  • ‘‘Blood Grains Speak Through Memories’’, Jason Sanford (Beneath Ceaseless Skies 3/17/16)
  • The Jewel and Her Lapidary, Fran Wilde (Tor.com Publishing)
  • ‘‘You’ll Surely Drown Here If You Stay’’, Alyssa Wong (Uncanny 5-6/16)


Relato corto


  • ‘‘Our Talons Can Crush Galaxies’’, Brooke Bolander (Uncanny 11-12/16)
  • ‘Seasons of Glass and Iron’’, Amal El-Mohtar (The Starlit Wood)
  • ‘‘Sabbath Wine’’, Barbara Krasnoff (Clockwork Phoenix 5)
  • ‘‘Things With Beards’’, Sam J. Miller (Clarkesworld 6/16)
  • ‘‘This Is Not a Wardrobe Door’’, A. Merc Rustad (Fireside Magazine 1/16)
  • ‘‘A Fist of Permutations in Lightning and Wildflowers’’, Alyssa Wong (Tor.com 3/2/16)
  • ‘‘Welcome to the Medical Clinic at the Interplanetary Relay Station│Hours Since the Last Patient Death: 0’’, Caroline M. Yoachim (Lightspeed 3/16)


Premio Bradbury

  • Arrival
  • Doctor Strange
  • Kubo and the Two Strings
  • Rogue One: A Star Wars Story
  • Westworld: ‘‘The Bicameral Mind’’
  • Zootopia


Premio Andre Norton


  • The Girl Who Drank the Moon, Kelly Barnhill (Algonquin)
  • The Star-Touched Queen, Roshani Chokshi (St. Martin’s)
  • The Lie Tree, Frances Hardinge (Macmillan UK; Abrams)
  • Arabella of Mars, David D. Levine (Tor)
  • Railhead, Philip Reeve (Oxford University Press; Switch)
  • Rocks Fall, Everyone Dies, Lindsay Ribar (Dawson)
  • The Evil Wizard Smallbone, Delia Sherman (Candlewick)